Juego con elementos cotidianos creando nuevas situaciones
que rompen la forma usual de ver lo familiar.
Esculpo
sobre la piel, hago intervenciones efímeras que documento
con imágenes en blanco y negro, veraces, de rigurosidad
científica.Fondos neutros y juegos de contrarios que
bailan entre el rechazo y la risa, entre lo que se ve y lo que
es, ayudándome de los mínimos y más cercanos
elementos.Corren tiempos rotos.
Se
está viviendo una regresión a lo íntimo.
Desde el recogimiento y el auto análisis se intenta la
reestructuración de una identidad acosada por la sociedad
digital y acelerada.
El
cuerpo no encuentra su lugar, lo digital no encaja con su materialidad
y su directa relación con las sensaciones se está
desdibujando.
Existe
la posibilidad de desplazarse por espacios virtuales a través
de un cuerpo adoptado e idealizado.
Los
verbos reflexivos que describen acciones que se hacen sobre
el cuerpo pierden su cualidad. Ya no soy yo el que desplaza
mi cuerpo, el que me desplazo.